El pasado mes de junio, levanté algunas cejas cuando dije a los asistentes a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible en Río (también conocida como Río+20) que «los contadores salvarían el mundo». Pero lo decía en serio. Para que todas las empresas participen en la solución de los problemas más difíciles del mundo, debemos cambiar las normas de contabilidad.