Los auditores son como los inspectores de edificios: comprobamos la estructura y los sistemas de una empresa y damos fe de su integridad para que los inversores puedan invertir su dinero con confianza. Pero como crecí trabajando en el negocio de mi padre, una ferretería en Cleveland, siempre me ha gustado otra faceta de este oficio: ayudar a la gente a construir cosas.