Resumen.
En nuestro mundo cada vez más digital, las empresas y los consumidores dependen cada vez más de una serie de plataformas potentes. Por supuesto, las plataformas no son nuevas. Durante tres décadas, las compañías aéreas han confiado en los sistemas de reservas computarizados para llegar a las agencias de viajes y a los principales clientes. Pero la dependencia de las plataformas es ahora omnipresente. Casi todos los minoristas recurren a Google para recomendar clientes y es raro encontrar un fabricante cuyos productos no se vendan en Amazon.