¿Hay buenos empleos en la economía Gig?
No se puede negar el crecimiento de la economía gig. Los economistas estiman que la proporción de trabajadores estadounidenses que se ganan la vida como contratistas independientes, autónomos, temporales y empleados de guardia pasó del 10% en 2005 a casi el 16% en 2015, y la tendencia muestra pocos signos de desaceleración. Los defensores de estos "acuerdos laborales alternativos" -muchos de los cuales son posibles gracias a aplicaciones de trabajo compartido o bajo demanda como Uber y TaskRabbit- los presentan como una forma de cambiar el desempleo, el agotamiento o el odio al propio trabajo por libertad, flexibilidad y beneficios económicos. Los escépticos, por su parte, señalan las costosas contrapartidas: ingresos inestables, pocas o ninguna prestación, menor seguridad laboral y estancamiento de la promoción profesional.