
Resumen.
"Microgestión" es una palabra sucia en los lugares de trabajo actuales. Los jefes que intervienen demasiado a menudo o demasiado extensamente en las actividades de sus subordinados tienen mala reputación, y la mayoría de las organizaciones con visión de futuro han llegado a valorar más la autonomía de los empleados que la supervisión. Las investigaciones demuestran que las personas tienen fuertes reacciones emocionales y fisiológicas negativas ante la ayuda innecesaria o no deseada y que ésta puede erosionar las relaciones interpersonales. Incluso el general del ejército estadounidense George S. Patton, líder de uno de los grupos de mando y control más tradicionales del mundo, comprendió el peligro de la microgestión: Es famosa su frase: "Nunca le diga a la gente cómo hacer las cosas. Dígales qué hacer y le sorprenderán con su ingenio".